Enfermedad Injerto contra Receptor

El trasplante alogénico de células madre de la sangre (también llamado Alo‑TPH) es un tratamiento que puede mejorar el pronóstico de algunos tipos de cáncer de la sangre. En este trasplante, el paciente recibe células sanas de un donante compatible. Aunque es un tratamiento muy eficaz, puede aparecer una complicación importante llamada enfermedad de injerto contra receptor (EICR).

Mar 06, 2026

¿Qué es la EICR?

La EICR ocurre cuando las células del donante, que ahora forman parte del sistema inmunitario del paciente, reconocen por error las células del propio paciente como si fueran extrañas. Como consecuencia, las atacan, lo que puede provocar inflamación o daño en distintos órganos como:

  • la piel
  • el hígado
  • el intestino
  • los ojos
  • la boca

Esta complicación es relativamente frecuente después del trasplante y es muy importante detectarla pronto para poder tratarla a tiempo.

¿Por qué es importante reconocer los síntomas?

Conocer los signos de alarma y avisar rápido al equipo médico puede evitar que la EICR avance. A veces los síntomas comienzan de forma discreta, pero si se avisa a tiempo, los médicos pueden actuar de inmediato y evitar problemas mayores.

¿Qué apoyo ofrece este programa?

Novartis, junto con el Grupo Español de Trasplante Hematopoyético (GETH), ha creado el proyecto “Hablemos de EICR”. Este programa está pensado para ayudarte a cuidarte mejor después del trasplante. Incluye una serie de vídeos cortos y fáciles de seguir, realizados por profesionales expertos, donde se explican aspectos importantes del cuidado:

  • cómo vigilar los síntomas físicos
  • cómo manejar mejor el día a día
  • cómo cuidar también la parte emocional
  • consejos prácticos para mejorar tu bienestar

El objetivo es que tengas más herramientas y más información, para que te sientas acompañado y puedas detectar cualquier cambio cuanto antes.

¿Cómo acceder al programa?

A continuación, podrán acceder al primer vídeo: Vivir con EICR, ¿Por qué tengo EICR? Con la Dra. Laura Fox y Mar Pérez del Hospital Universitario Vall d’Hebrón.