¿Está cambiando mi EM?
La EM no siempre muestra señales evidentes cuando progresa, por lo que es fundamental hacer una pausa, reflexionar y prestar atención a tu cuerpo. Plantearte algunas preguntas puede ayudarte a comprender mejor cómo te afecta la enfermedad. Con el tiempo, podrías percibir cambios sutiles en aspectos como la fatiga, el aspecto cognitivo, la movilidad, la vejiga y la función sexual. No ignores estos cambios. Tu equipo médico espera que los compartas, así que toma nota de aquellos que desees comentar. Recuerda: no estás solo al hablar de estos cambios.
¿A menudo te cuesta encontrar la palabra adecuada o pierdes el hilo de lo que estabas diciendo al hablar?
¿Necesitas más descansos, recordatorios o pequeños ajustes para poder pasar el día?
¿Has estado rechazando planes con más frecuencia porque no sabes cómo te vas a sentir?
¿Al decidir qué hacer, eliges lo más fácil en lugar de lo que realmente te apetece?
Esta página está dirigida a pacientes con EM.