AGOSTO 26, 2026
La información contenida en este artículo tiene fines exclusivamente educativos e informativos y no reemplaza la consulta, diagnóstico ni tratamiento realizado por un profesional de la salud.
Los riñones trabajan todos los días para filtrar la sangre, eliminar desechos y mantener el equilibrio de líquidos y minerales en el cuerpo.1 Como muchas enfermedades renales pueden avanzar sin producir síntomas al principio, conocer cómo se evalúa la función renal ayuda a detectar problemas a tiempo.2,3
En este artículo:
- ¿Para qué sirven los riñones?
- ¿Qué significa que no funcionen bien?
- ¿Cómo saber si funcionan bien?
- Qué estudios se usan
- Filtrado glomerular
- Síntomas posibles
- ¿Quiénes deben controlarse?
- ¿Se puede cuidar la función renal?
- Preguntas frecuentes
¿Para qué sirven los riñones?
Los riñones son dos órganos ubicados a ambos lados de la columna, debajo de las costillas. Su función más conocida es filtrar la sangre y eliminar desechos y exceso de agua a través de la orina. Los riñones sanos filtran aproximadamente media taza de sangre por minuto.1
Pero no se encargan solo de producir orina. También ayudan a regular la presión arterial, mantienen el equilibrio de minerales como el sodio y el potasio, participan en la producción de glóbulos rojos y colaboran en la salud de los huesos.1
Funciones de los riñones
- Filtran la sangre y eliminan desechos1
- Ayudan a regular el agua del cuerpo1
- Mantienen el equilibrio de minerales1
- Participan en el control de la presión arterial1
- Colaboran en funciones hormonales importantes1
Cuando estas funciones empiezan a alterarse, el cuerpo puede retener líquidos, acumular desechos o perder el equilibrio químico interno.2 Esto no siempre produce síntomas al principio.2 Por eso, muchas enfermedades renales se detectan mediante estudios antes que por síntomas evidentes.3
¿Qué significa que los riñones "no estén funcionando bien"?
Significa que los riñones están dañados y ya no filtran la sangre ni mantienen el equilibrio del cuerpo con la eficacia esperada. Cuando esto ocurre, pueden empezar a acumularse desechos y líquidos, alterarse los niveles de minerales o afectarse otras funciones en las que los riñones también participan.2
En la enfermedad renal crónica, este deterioro suele aparecer de forma lenta y progresiva. También existen situaciones en las que la función renal puede alterarse de manera más brusca. En ambos casos, la idea central es la misma: los riñones dejan de cumplir adecuadamente una o varias de sus funciones.2