ENE 19, 2026
La hinchazón de pies y tobillos es un motivo de consulta muy frecuente. Puede aparecer al final del día, con el calor, después de estar mucho tiempo sentado o parado, y/o en situaciones puntuales. En la mayoría de los casos no es grave.
Sin embargo, en algunas personas, la hinchazón puede estar relacionada con una retención de líquidos más persistente y, en ciertos casos, con un problema renal.
Este artículo te ayuda a entender por qué se hinchan los pies, cuáles son las causas más comunes, cuándo la hinchazón puede tener relación con los riñones y cuándo conviene consultar.
- ¿Qué es el edema?
- Causas no renales de pies hinchados
- ¿Cuándo la hinchazón es señal de alerta renal?
- Hinchazón en verano
- Cuándo consultar al médico
- Preguntas frecuentes sobre la hinchazón en los pies
¿Qué es la hinchazón de pies y tobillos?
La hinchazón, también llamada edema, ocurre cuando se acumula líquido en los tejidos. Suele notarse más en los pies, tobillos y piernas porque la gravedad hace que el líquido se desplace hacia la parte baja del cuerpo, especialmente al estar muchas horas de pie o sentado. En algunos casos, la hinchazón también puede aparecer en manos, cara o párpados, sobre todo al despertar.
Causas frecuentes de pies hinchados que no son renales
Muchas situaciones cotidianas pueden explicar la hinchazón sin que exista un problema de salud subyacente:
- Calor: Los vasos sanguíneos se dilatan y retienen más líquido.
- Estar muchas horas sentado o de pie, como en viajes largos o jornadas laborales extensas.
- Embarazo.
- Cambios hormonales.
- Exceso de sal en la alimentación.
- Golpes, torceduras o inflamación local.
- Algunos medicamentos, como antiinflamatorios no esteroideos (AINES), ciertos antihipertensivos y fármacos nefrotóxicos, pueden favorecer la retención de líquidos o alterar la función renal.
En estos casos, la hinchazón suele ser leve, transitoria y simétrica, y mejora con descanso, elevación de las piernas o movimiento.