MAYO 22, 2026

La diálisis es un tratamiento que puede ser vital cuando los riñones ya no pueden filtrar la sangre de forma adecuada.1 

Aunque implica cambios importantes, comprender cuándo se indica, qué opciones existen y cómo puede integrarse a la vida cotidiana ayuda a atravesar ese proceso con más información.1,2 Con el acompañamiento adecuado, muchas personas logran adaptarse y continuar con una vida activa.2

 

En este artículo:

 

 

¿Qué es la diálisis renal?

La diálisis renal es un tratamiento que ayuda a eliminar desechos y exceso de líquido del organismo cuando los riñones ya no pueden hacerlo de forma adecuada.1,3 En condiciones normales, los riñones filtran la sangre de forma continua, eliminando desechos y regulando el equilibrio de líquidos.1 Cuando esta función disminuye, pueden acumularse sustancias que el organismo necesita eliminar, siendo necesaria la diálisis.1,2 

Aunque no reproduce por completo todo el trabajo de unos riñones sanos ni corrige la enfermedad renal de base, la diálisis permite reemplazar una parte esencial de su función, mantener el equilibrio del organismo y prevenir complicaciones graves.1,3 Según la situación clínica, puede indicarse de forma transitoria, como en algunas lesiones renales agudas, o de manera prolongada, como en la insuficiencia renal crónica avanzada.1 

Las dos modalidades principales son: 

  • Hemodiálisis, que filtra la sangre con una máquina.
  • Diálisis peritoneal, que utiliza el revestimiento del abdomen como filtro.1,3

 

¿Cuándo se necesita la diálisis?

La decisión de iniciar diálisis no se basa únicamente en un valor de laboratorio. Aunque el filtrado glomerular estimado ayuda a orientar y planificar el tratamiento, la indicación suele definirse cuando la función renal está muy reducida y aparecen síntomas o complicaciones que ya no pueden controlarse adecuadamente con medicación, cambios en la alimentación u otras medidas.3,4

Suele considerarse cuando aparecen situaciones como: 

  • Acumulación de desechos que provoca náuseas o vómitos persistentes. 3,4
  • Pérdida de apetito. 3,4
  • Fatiga intensa o deterioro marcado del estado general.3,4
  • Confusión u otros síntomas urémicos.3,4
  • Exceso de líquido que genera hinchazón, dificultad para respirar o hipertensión difícil de controlar.3,4
  • Alteraciones del potasio, de la acidez o del equilibrio químico de la sangre.3,4
  • Deterioro del estado nutricional o pérdida de peso involuntaria.3,4 

La indicación de diálisis se evalúa a partir del conjunto de síntomas, análisis y necesidades clínicas de cada persona, y no en función de un umbral fijo de función renal.3,4 Cuando se trata de una lesión renal aguda, la diálisis también puede ser transitoria: si los riñones recuperan parte de su función, el tratamiento puede suspenderse.1 Ver también: Insuficiencia renal: primeras señales, síntomas y cuándo consultar 

 

 

¿La diálisis siempre es para toda la vida?

No necesariamente. En la insuficiencia renal crónica, donde el daño renal es irreversible, la diálisis suele ser prolongada y funciona como reemplazo renal mientras la persona continúa el tratamiento o espera un trasplante.1 Ante ciertas lesiones renales agudas en donde el daño puede ser reversible, la diálisis puede indicarse de forma temporal.1

 

 

Los dos tipos de diálisis: hemodiálisis y diálisis peritoneal 

Las dos modalidades principales de diálisis son la hemodiálisis y la diálisis peritoneal.1,3 Ambas buscan el mismo objetivo: eliminar desechos y exceso de líquidos del organismo, pero difieren en cómo se realizan, dónde se hacen y en cómo impactan en la rutina de cada persona.2

Hemodiálisis 

En la hemodiálisis, la sangre se extrae del cuerpo, se filtra a través de una máquina y se devuelve ya filtrada.1,3,5 Suele realizarse en un centro especializado, varias veces por semana, y cada sesión dura varias horas.5 En algunos casos, también puede realizarse en el hogar cuando el paciente y su cuidador reciben el entrenamiento adecuado.5

Imagen ilustrativa hemodialisis

Diálisis peritoneal 

En la diálisis peritoneal, el revestimiento interno del abdomen actúa como filtro natural.1,6 Se coloca un catéter en la cavidad abdominal, se introduce un líquido especial, se deja actuar durante un tiempo determinado y luego se drena.6 Esta modalidad suele realizarse en el hogar y puede ofrecer mayor autonomía en la rutina diaria, aunque también exige aprendizaje, organización y cuidados específicos.2,6

Imagen ilustrativa dialisis peritoneal

 

¿Cómo se elige entre hemodiálisis y diálisis peritoneal?

La elección de la modalidad de diálisis no depende únicamente de la enfermedad renal. También influyen la situación clínica general, la rutina diaria, el nivel de autonomía, el apoyo con el que cuenta la persona y sus propias preferencias.2 Por eso, lo que resulta más adecuado para alguien puede no serlo para otra persona en la misma situación.2

La diálisis peritoneal puede, en algunos casos, ofrecer mayor autonomía y adaptarse mejor a quienes desean mayor independencia para trabajar, estudiar o viajar.2,6  La hemodiálisis, en cambio, puede ser la opción más indicada por motivos médicos o prácticos según cada caso.2

 

Ambas modalidades pueden contribuir a una buena calidad de vida cuando el tratamiento está bien indicado y cuenta con seguimiento médico adecuado.2 La decisión se toma junto con el equipo médico, considerando no solo los estudios sino también la vida de cada persona.

Tabla comparativa: Hemodiálisis vs. Diálisis peritoneal

 HemodiálisisDiálisis peritoneal
Cómo funcionaLa sangre se filtra a través de una máquina externa.El revestimiento del abdomen actúa como filtro natural.
Dónde se realizaEn centro especializado (o en el hogar con entrenamiento).Principalmente en el hogar.
FrecuenciaVarias sesiones por semana, de varias horas cada una.Variable según el esquema indicado.
Flexibilidad en la rutinaMenor: requiere traslados y horario fijo.Mayor autonomía para la rutina diaria.
Requiere aprendizajeSí, especialmente en modalidad domiciliaria.Sí, en todos los casos.

 

¿Cómo afecta la diálisis la vida diaria?

La diálisis implica un compromiso de tiempo y ciertos ajustes en la rutina diaria. Sin embargo, muchas personas logran adaptarse y continuar con sus actividades habituales.2,5

Rutina y horarios según la modalidad de diálisis 

Las sesiones de hemodiálisis en centro requieren traslados y un horario fijo varias veces por semana, y algunas personas refieren cansancio después de cada sesión.5 La diálisis peritoneal o la hemodiálisis domiciliaria ofrecen mayor flexibilidad porque se realizan en el hogar y, en algunos casos, durante la noche mientras la persona duerme.2,5,6

Trabajo, estudios y actividades cotidianas en diálisis 

Muchas personas pueden seguir trabajando, estudiando, haciendo actividad física, viajando y manteniendo espacios de ocio mientras están en diálisis, aunque suele ser necesario reorganizar horarios o adaptar algunas exigencias o cambios en la rutina diaria.2,5,6 La hemodiálisis en centro requiere una planificación más estricta mientras que algunas opciones domiciliarias pueden ofrecer mayor flexibilidad e independencia.2,5,6


La diálisis modifica la vida cotidiana, pero no la anula automáticamente. Con apoyo médico, organización y educación adecuada, muchas personas logran sostener una rutina activa y significativa.2

 

La actividad física adaptada puede formar parte del tratamiento.2 Viajar también puede ser posible si se organiza con anticipación.2 Mantener vínculos, hobbies y momentos de disfrute es importante para el bienestar emocional y la adaptación al tratamiento.2

 

 

¿Qué síntomas o efectos pueden aparecer con la diálisis? 

La diálisis puede ayudar a aliviar síntomas de insuficiencia renal avanzada, pero también puede asociarse a molestias o efectos adversos.3,5 

En hemodiálisis, pueden aparecer: 

  • Calambres musculares. 3,5
  • Descenso de la presión arterial. 3,5
  • Debilidad. 3,5
  • Mareos. 3,5
  • Malestar durante o después de la sesión.3,5 

Además, muchas personas en diálisis conviven con síntomas que pueden afectar su funcionamiento diario y su calidad de vida.4 Por eso, el tratamiento no debería enfocarse solo en los resultados de laboratorio, sino también en cómo se siente la persona, qué dificultades presenta en su rutina y de qué manera impacta en su vida cotidiana.4 Síntomas de enfermedad renal: señales tempranas y cuándo consultar.

 

Alimentación y líquidos: ¿cambian con la diálisis? 

Sí, suelen cambiar. Las personas en diálisis muchas veces necesitan controlar con más cuidado el consumo de líquidos y de ciertos nutrientes, aunque las recomendaciones exactas dependen del tipo de diálisis, del estado nutricional y del contexto clínico.1,2 La alimentación y el manejo de líquidos forman parte importante del tratamiento de la insuficiencia renal avanzada.1 

Esto no significa que todas las personas deban seguir la misma dieta. La pauta alimentaria debe individualizarse según cada caso y evitar consejos generalizados.2

¿La diálisis cura la enfermedad renal crónica? 

No. La diálisis no cura los riñones ni revierte una enfermedad renal crónica.1 Su función es reemplazar parcialmente la capacidad de filtrado y ayudar a mantener el equilibrio del organismo cuando los riñones ya no pueden hacerlo solos.1,3 El trasplante renal, cuando está indicado y es posible, es el tratamiento que puede reemplazar de forma más completa la función renal.1,2 Para quienes no son candidatos al trasplante o mientras lo esperan, la diálisis es el tratamiento de reemplazo disponible. Ver también: Insuficiencia renal: primeras señales, síntomas y cuándo consultar

 


Preguntas frecuentes sobre diálisis renal

¿La diálisis se indica cuando el filtrado glomerular llega a cierto nivel?

No exclusivamente. El filtrado glomerular estimado ayuda a orientar el momento de inicio, pero la indicación de diálisis depende del conjunto de síntomas, alteraciones metabólicas y estado general de cada persona.3,4

 ¿Se puede trabajar estando en diálisis?

Muchas personas pueden seguir trabajando mientras están en diálisis, aunque a veces necesitan reorganizar horarios o adaptar algunas exigencias de la rutina. Modalidades como la diálisis peritoneal o la hemodiálisis domiciliaria pueden ofrecer mayor flexibilidad para mantener esa continuidad.2,5,6

¿La diálisis es dolorosa?

La experiencia varía según la modalidad, el acceso y la situación de cada persona. En general no se describe como un tratamiento doloroso, pero puede asociarse a molestias como calambres, pinchazos, hipotensión o malestar, especialmente durante o después de las sesiones de hemodiálisis.3,5

¿La diálisis impide viajar o mantener la vida social?

No. El tratamiento requiere planificación y coordinación, pero muchas personas siguen viajando y participando en actividades sociales. Las modalidades domiciliarias pueden facilitar esa organización. 

¿La diálisis reemplaza al trasplante?

No. La diálisis reemplaza parcialmente la función de filtrado renal, pero no cura la enfermedad de base. El trasplante renal, cuando está indicado y la persona es candidata, puede ofrecer un reemplazo más completo de la función renal.1,2 En muchos casos, la diálisis es el camino mientras se evalúa o se espera esa posibilidad.

 


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Fuentes y referencias      

1.National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Kidney failure [Internet]. Bethesda (MD): National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases; [cited 2026 Apr 26]. 
Available from: https://www.niddk.nih.gov/health-information/kidney-disease/kidney-failure  
2. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Choosing a treatment for kidney failure [Internet]. Bethesda (MD): National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases; [cited 2026 Apr 26].
Available from: https://www.niddk.nih.gov/health-information/kidney-disease/kidney-failure/choosing-treatment  
3.  Agarwal A, Anjum F. Hemodialysis. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2026 Jan- [updated 2026 Feb 15; cited 2026 Apr 26]. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK563296/  
4. Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO). Dialysis initiation, modality choice, access, and prescription: conclusions from a Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO) Controversies Conference [Internet]. [cited 2026 Apr 26]. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30987837/ 
5. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Hemodialysis [Internet]. Bethesda (MD): National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases; [cited 2026 Apr 26]. 
Available from: https://www.niddk.nih.gov/health-information/kidney-disease/kidney-failure/hemodialysis  
6. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Peritoneal dialysis [Internet]. Bethesda (MD): National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases; [cited 2026 Apr 26]. 
Available from: https://www.niddk.nih.gov/health-information/kidney-disease/kidney-failure/peritoneal-dialysis 


FA - 11688991 - Mayo 2026