SEPTIEMBRE 23, 2026
La información incluida en el contenido es únicamente informativa y educativa y no reemplaza indicación alguna brindada por su médico. En consecuencia, no debe ser interpretada como respuesta a una posible consulta y/o recomendación médica, ni deberá ser tomada como base para tomar decisiones y/o emprender acciones médicas.
La infección renal, o pielonefritis, es una infección de las vías urinarias que suele comenzar en la vejiga y ascender hasta uno o ambos riñones.1 Afecta la pelvis y el parénquima renal, puede presentar manifestaciones locales y generales, por lo que requiere evaluación médica.1,2
En este artículo:
- Cómo saber si es cistitis o infección de riñón
- Los 7 signos de alerta
- Principales diferencias
- Cuándo consultar al médico
- Cómo se manifiesta en cada persona
- Qué aumenta el riesgo de tenerla
- Cómo se diagnostica
- Qué ayuda a prevenirla
- Dudas frecuentes
¿Cómo sé si tengo una infección renal o solo de vejiga?
La diferencia suele estar en los síntomas generales. Una infección de vejiga (cistitis) causa sobre todo molestias urinarias, como ardor al orinar, urgencia y necesidad de ir al baño con más frecuencia.2 La pielonefritis puede sumar a eso fiebre, dolor lumbar o en el costado, náuseas y vómitos.1,2 Son esas manifestaciones generales las que ayudan a diferenciarla de una infección urinaria baja, aunque los síntomas pueden variar de una persona a otra.1,2
7 signos de alerta de una infección renal
1. Fiebre que no se explica solo por una molestia urinaria
La fiebre forma parte de la presentación clásica de la pielonefritis y, junto con otros síntomas generales, ayuda a diferenciarla de una infección urinaria baja.2 La cistitis suele dar síntomas urinarios como ardor, mayor frecuencia o urgencia, habitualmente sin fiebre.2
Cuando la fiebre aparece junto con dolor lumbar o en el costado, náuseas, vómitos o síntomas urinarios, conviene realizar una evaluación médica.1,2
2. Dolor en la espalda, el costado o debajo de las costillas
El dolor lumbar o en el costado es una de las manifestaciones que pueden aparecer en la pielonefritis.1,2 Puede venir acompañada de fiebre, náuseas, vómitos u otros síntomas urinarios.1,2
Un dolor en esa zona que aparece junto con síntomas de infección urinaria o fiebre merece una evaluación médica.1,2 Ante una molestia lumbar cuyo origen no está claro, puede consultar el artículo sobre dolor de riñones y el dolor de espalda.
3. Escalofríos
Los escalofríos se encuentran entre los posibles síntomas de una infección renal.1 Cuando aparecen junto con fiebre, dolor en la espalda o el costado u otros síntomas urinarios, conviene considerar la posibilidad de una infección renal y consultar.1
4. Náuseas o vómitos
La pielonefritis puede acompañarse de náuseas y vómitos, que forman parte de sus manifestaciones generales.1,2 La presencia de vómitos también influye en el manejo del cuadro. La gravedad de la presentación, los vómitos, la fragilidad y otras enfermedades presentes son algunos de los factores que se consideran para decidir entre tratamiento ambulatorio, observación o internación.2
5. Ardor al orinar, urgencia o necesidad de orinar seguido
El ardor al orinar, la urgencia y la necesidad de orinar seguido pueden aparecer tanto en una infección urinaria baja como en una pielonefritis.1,2 En una pielonefritis suelen coexistir con fiebre, dolor lumbar, náuseas o vómitos.1,2 Cuando a las molestias urinarias se suman esos síntomas generales, conviene considerar un posible compromiso renal y hacer una valoración médica.1,2
6. Orina turbia, con mal olor o con sangre
Entre los posibles síntomas de una infección renal se encuentran la orina turbia, oscura, con sangre o con olor fuerte.1 Estos cambios deben interpretarse junto con los demás síntomas y con los resultados de la evaluación médica.1 Cuando aparece sangre en la orina, conviene además conocer sus otras causas posibles.
7. Sentirse mucho peor de lo esperable para una “infección urinaria”
La intensidad del cuadro puede variar desde formas leves hasta presentaciones más graves.2 Una pielonefritis puede generar malestar general marcado, con fiebre, náuseas y vómitos, mientras que la cistitis suele quedar en síntomas urinarios.2 La aparición de síntomas generales junto con molestias urinarias es un motivo para consultar y evaluar si existe compromiso renal.1,2